La culpa es de los negros
Un jueves por la tarde el protagonista de nuestra historia pasea su bien llevada madurez por el centro de Madrid. Al llegar a una plaza se detiene frente a la manta sobre la que un joven de color (negro) expone su mercancía audiovisual. El africano, que a fuerza de necesidad ha aprendido de música y cine más de lo que usted, estimado lector, y yo sabremos nunca, en vez de ofrecerle al caballero una copia ilegal de “Alien vs. Predator 2″ le invita a comprar otra más acorde con su aspecto.
Nuestro hombre rechaza la oferta, y es que no sólo ha visto ya la película, sino que además la ha dirigido. El hombre que pone así fin a este intercambio mercantil es Manuel Gutiérrez Aragón, y su película pirateada es la que lleva por título “Todos estamos invitados“.
Esta anécdota es la que ha puesto como excusa el cineasta español para anunciar su retirada de la dirección, diciendo que es imposible competir comercialmente con el top manta y las redes P2P. Otro artista nacional con la creatividad en horas bajas que trata de culpar a los demás de los males propios.
Sé que está mal criticar algo que no se ha visto, pero es difícil resistirse y, a riesgo de equivocarme, lo voy a hacer. Una película que trata sobre vascos buenos y vascos malos, sobre escoltas, pintadas en cascos viejos y tiros en la nunca, puede tacharse fácilmente de tópica y oportunista. Pero cuando el argumento es que un joven etarra pierde la memoria y tratan de comerle la cabeza, por un lado unas monjas y por el otro sus compañeros de comando; cuando los protagonistas del film son Óscar Jaenada y José Coronado, la cosa no puede sonar más que a chiste. O en el mejor de los casos a miniserie televisiva tipo el biopic de “El Solitario” o de el alcalde de Fago.
Señor Gutierrez Aragón, haga examen de conciencia antes de culpar a otros del fracaso de su película. Los subsaharianos habrán comido muchos más días gracias a las copias pirata de “El Orfanato” o de “Rec”, y estas películas se habrán descargado del Bittorrent doscientas veces más que su docudrama sobre el conflicto vasco, y dudo mucho que sus directores vayan a dejar de serlo por haber sido pirateados. Más bien al contrario, que pirateen tus películas es signo de que merecen la pena y de que aún tienes buenas ideas.
Y para ideas geniales las de Gomaespuma, que han conseguido que yo, con un interés hacia los deportes que tiende hacia menos infinito, me haya enganchado a un programa deportivo de televisión por primera vez en mis taytantos años de vida. ¡Quién me iba a decir a mí que iba a desear que nunca terminaran los Juegos Olímpicos!
Escuchando: Grupo de Expertos Solynieve - La Reina de Inglaterra

















